
Snowflake presentó el 2 de septiembre los resultados de su segundo trimestre fiscal de 2027, cerrado el 31 de julio. Los ingresos por producto alcanzaron los 1.491 millones de dólares, un 37 % más que un año antes, y los ingresos totales llegaron a 1.546 millones (+35 %). Es el tercer trimestre consecutivo en el que la tasa de crecimiento sube en lugar de moderarse, un comportamiento poco habitual en una compañía de este tamaño. El mercado reaccionó con una subida superior al 20 % en la sesión posterior al anuncio.
Las métricas de fondo acompañan al titular. La tasa de retención neta de ingresos se sitúa en el 126 %, señal de que los clientes existentes siguen ampliando consumo. Hay 828 clientes con más de un millón de dólares de facturación en los últimos doce meses, un 27 % más interanual, y las obligaciones de rendimiento pendientes (RPO, el contratado aún no reconocido) suman 9.000 millones de dólares, un 30 % más. En rentabilidad, el margen operativo no-GAAP fue del 15,3 %, mientras que el GAAP sigue en negativo (-17 %) por el peso de la retribución en acciones. El flujo de caja libre del trimestre fue de 83,8 millones.
La compañía atribuye buena parte del impulso a su capa de IA. CoCo, su agente de codificación para equipos de datos, está presente en más de 9.100 cuentas —2.000 nuevas solo en este trimestre—, y CoWork llega a 5.800. Snowflake asegura haber llevado más de 330 capacidades a disponibilidad general, un 35 % más que el año anterior. «La IA sigue componiendo nuestras ventajas y crea un efecto volante», afirmó el consejero delegado, Sridhar Ramaswamy. Con estos números, la previsión para el conjunto del ejercicio sube a 6.070 millones de dólares de ingresos por producto (+36 %) y el margen operativo no-GAAP esperado pasa del 13,5 % al 14,5 %; para el tercer trimestre se apunta a un rango de 1.588-1.593 millones.
Para un arquitecto de datos, estos resultados importan por una razón muy concreta: Snowflake factura por consumo, así que su crecimiento es una medida bastante directa de la carga de trabajo real que las empresas están ejecutando sobre la plataforma. Que el consumo se acelere mientras crece la adopción de agentes indica que las cargas de IA ya no son pilotos aislados, sino cómputo facturable. La otra cara es presupuestaria: si el consumo de la organización sigue esa misma curva, conviene revisar ahora los mecanismos de control de coste —warehouses bien dimensionados, límites de gasto, monitorización de consultas— antes de que lo haga la factura del ejercicio. El aumento del RPO también apunta a contratos plurianuales más grandes, lo que refuerza el argumento de negociar condiciones con visibilidad de varios años.
Más en Dataprix: Top 10 de plataformas de datos para empresas: la clasificación de Dataprix
Fuente: Snowflake Investor Relations
Contenido elaborado con asistencia de inteligencia artificial y revisado editorialmente por el equipo de Dataprix.