
Microsoft publicó el 18 de agosto la actualización mensual de Power BI, y esta vez el grueso del contenido no está en los visuales sino en dos capas que suelen pasar desapercibidas: el modelado y la distribución. Alcanzan disponibilidad general los valores por defecto modernos y el panel de Temas —los informes nuevos arrancan con el tema base Fluent 2 y las anulaciones de fuente desaparecen del tema base, de modo que la sección de texto se aplica de forma coherente en todos los visuales—, junto con el selector de fechas en segmentación, el valor central en gráficos de anillo, expandir y contraer cabeceras de columna en la matriz y las URLs de archivos de OneLake como origen de imágenes en tablas, tarjetas, segmentaciones y capas de referencia de mapas.
En modelado hay dos novedades con impacto operativo. El botón de actualización del servicio ofrece ahora tres opciones separadas —refrescar esquema y datos, sincronizar solo el esquema o refrescar solo los datos— y permite además operar a nivel de tabla. Y las columnas calculadas en Direct Lake entran en preview: se pueden definir en DAX sobre modelos Direct Lake en OneLake sin cambiar el modo de almacenamiento, evaluándose en tiempo de consulta y admitiendo funciones de contexto de usuario. Es la respuesta a una de las renuncias que más frenaba la adopción de Direct Lake frente a Import.
El cambio con más recorrido organizativo es discreto y va en la sección de Copilot: a finales de agosto, los consumidores de Fabric Apps pasan a necesitar solo permiso de Lectura sobre el modelo semántico subyacente, en lugar de Build. Cualquiera que haya intentado distribuir una app a varios cientos de personas sabe el coste administrativo que tenía esa exigencia. Los autores siguen necesitando permiso de Build.
Del lado de Fabric, agosto deja en disponibilidad general la visualización KPI en los cuadros de mando en tiempo real, las APIs de claves gestionadas por el cliente a nivel de workspace, el enrutado de fuentes de datos en los data agents —que eligen el lakehouse, almacén, modelo semántico o base KQL más pertinente para cada pregunta a partir de los metadatos de esquema— y los eventos de capacidad en el Real-Time Hub, útiles para detectar throttling y disparar alertas. Y llega Fabric Runtime 2.0, con Apache Spark 4.1, Delta Lake 4.2, Python 3.13, Java 21 y Scala 2.13, todavía como opción voluntaria hasta su despliegue por defecto.
Para un equipo de BI, la recomendación práctica es doble. El refresco granular merece revisarse ya, porque en capacidades ajustadas evita recalcular datos cuando solo ha cambiado el esquema, y eso se nota en la factura. Runtime 2.0, en cambio, pide lo contrario: probarlo en un workspace de pruebas antes de que sea el valor por defecto, porque un salto de versión mayor de Spark rara vez es transparente para los notebooks existentes.
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Fuente: Microsoft Learn.
Contenido elaborado con asistencia de inteligencia artificial y revisado editorialmente por el equipo de Dataprix.